sábado 22 de noviembre de 2008

Fernando Lugo, presidente de la República

17 de agosto de 2008

Entrevista: Enrique Vargas Peña



A qué factores de poder le tiene miedo Fernando Lugo a partir del 15 de agosto?

Bueno, hay factores de poder, de hecho, que durante mucho tiempo, factores económicos ligados a partidos políticos tradicionales, que siempre detentaron el poder y que son de respetar porque en unas elecciones, por más democráticas que sean, los factores de poder que existen de hecho en la sociedad, no desaparecen. No?

El factor económico, sobre todo, muy fuerte en el país, llámese diferentes organizaciones, gremios económicos fuertes y otros que tampoco son visibles pero están allí.

Es decir, hay factores de poder que no compartirán con nosotros todas nuestras opciones y decisiones que hagamos como gobierno y que..aquí hay grupos de poder que siempre se han privilegiado, vivieron muy cercanos a las decisiones políticas del gobierno durante décadas y yo creo que les costará aceptar un nuevo escenario político.



Algún temor de que se repita lo que le pasó al presidente Raúl Cubas?

Bueno, como se dice en política no se descarta nada pero nosotros creemos y estamos conversando por un espacio de gobernabilidad para crear espacios de gobernabilidad.
Justamente, con el ex presidente de Chile, Ricardo Lagos, el tema fue la gobernabilidad, como ir construyendo la gobernabilidad en un espacio político tan diversificado como es la Alianza, como es el Congreso, como serán los diferentes grupos aunando los esfuerzos, y las posibilidades reales de ganar espacios.

Creo que todos los partidos políticos vienen con una agenda propia, a construir con vistas ya a 2013. Es decir, no creo que haya que perder de vista eso, independientemente de los espacios de poder que de hecho existen dentro de la sociedad paraguaya.



El presidente tiene pensado generar una base social propia de apoyo político?

No. He dicho desde un principio que solamente vengo a ocupar un espacio temporal importante, 2008-2013, creo que la consolidación de la democracia pasa por la consolidación de los partidos políticos y creo, al mismo tiempo, que algunas decisiones políticas hay que tomarlas en conversación con los otros grupos políticos: Nosotros habíamos hablado desde un principio de la autonomía y la independencia del Poder Judicial, creo que hay otros espacios y grupos políticos que piensan lo mismo y, desde esas coincidencias, tratar de construir alianzas, ya sea dentro del Parlamento o en otros espacios para ver la posibilidad real de ir mejorando la justicia, sobre todo en nuestro país, que es el gran déficit ligado a la impunidad.



Siendo el presidente un hombre de izquierdas, esto no requiere acaso una base de apoyo propio, justamente para evitar quedar prisionero de alguna fuerza, en un momento en que haya que tomar decisiones firmes?

Ese es un gran tema, no quedarse prisionero de los poderes fácticos. Pero tampoco quedarse prisionero de los grupos que puedan darse a la política de crecer también a costa del ejercicio del poder.

Creo que hemos construido la unidad en la diversidad, respetuosamente los diferentes grupos políticos y movimientos sociales dentro de la Alianza patriótica para el Cambio y creo que fuí un elemento aglutinador de esas fuerzas diferenciadas dentro de la Alianza y creo que eso debe mantenerse así.

Posiblemente habrá temas que no compartamos, cien por ciento entre los diferentes grupos, en la manera en como los afrontemos, creo que se dará una gran discusión, serena, positiva, dentro de la Alianza y también con los otros grupos.

Lo único que quiero es mantener mi autonomía y mi libertad en una agenda propia de país, una agenda en la que quisiera entregar este país en 2013 en lo que decía, en la recuperación de la institucionalidad, de la República, que todas las instituciones funcionen en servicio a los ciudadanos paraguayos sin distinciones, sin exclusiones y creo que eso será un gran desafío que tenemos que ir construyendo.

En el nombramiento mismo de los ministros se ha dado esta heterogeneidad, esta pluralidad. Creo que tenemos que mantener esta pluralidad en la conformación, pero apuntando a la unidad de un país que tiene que salir adelante.



Esta coordinación parece lo más importante de la gestión gubernativa, cómo hacer que no se peleen, por ejemplo, los liberales con el P-MAS?

Tenemos una mesa política de los miércoles, donde estamos todos los grupos que hemos firmado el acuerdo político de la Alianza, creo que es una mesa pluralista, un paso importante.

Lo mismo, hemos estado conversando, como la prensa sabe, con el grupo de Vanguardia Colorada, estamos abiertos a seguir conversando con todos los grupos, especialmente del Ejecutivo, porque me han votado para ser presidente de todos los paraguayos.

Pero, tenemos como primer desafío de construir y consolidar la unidad al interior mismo de la Alianza Patriótica para el Cambio.



Cómo es la relación de Fernando Lugo con el liberalismo como ideología?

El liberalismo tiene un proceso importante de aggiornamiento. Hay un liberalismo ortodoxo, duro si se quiere, que creo que fue dando pasos importantes para poder sacar adelante cuestiones económicas sobre todo.

La opinión de (Joseph) Stiglitz, que hemos estado leyendo, según la cual América Latina pasa por un momento económico importante, donde las recetas tradicionales no han tenido el éxito deseado, creo que incluso es un desafío para el liberalismo ir aggiornandose en las respuestas creativas para ir generando una sociedad más equitativa, más justa, más igualitaria.

Creo que dentro del liberalismo paraguayo, sobre todo, hay un gran esfuerzo, estuve leyendo un material sobre el liberalismo social justamente, que tiene un gran ingrediente (social).

Y, a los líderes del liberalismo aquí en Paraguay yo los veo muy metidos en cuestiones populares, en cuestiones sociales, o sea que el Partido Liberal Radical Auténtico es un partido con una base popular también muy fuerte, una base social fuerte y eso le da la posibilidad de ir conformando, de ir creando ese poder, es decir muchas rupturas dentro de la Alianza.



Qué piensa el presidente de la República del marxismo?

Esto me hace recordar mucho a la época en que era estudiante, en la década del 70, que leíamos a escondidas los cursos y seminarios sobre el marxismo del profesor Irala Burgos. Creo que no tenemos que temer a las discusiones constructivas de ir creando un espacio de discusión intelectual racional y sólida, sin tabúes.

Creo que el marxismo también, si bien murió un tipo de marxismo, con la caída del Muro de Berlín, un marxismo ha muerto y otro tiene que ir regenerándose en otros espacios, yo no le temo mucho al marxismo.

Creo mucho en el consenso de las diferentes fuerzas, porque hoy día no vivimos el espacio de la preeminencia de las ideologías contrapuestas. Creo que hay un espacio creativo en donde incluso las ideologías que fueron en su momento contrapuestas, hoy la racionalidad, la posmodernidad, permite ir creando ese espacio de encuentros, de discusiones, porque hay problemas comunes que se deben ir respondiendo desde el liberalismo y, también, desde el socialismo.

El hambre, la ignorancia, también la falta de salud, la inequidad social, son problemas ante los cuales no se puede cerrar los ojos y todos, desde su propia perspectiva deben ir creándose.
Justamente acá estoy viendo (en el despacho) es muy interesante, esto era muy difícil verlo, la bandera de la hoz y el martillo al lado de la bandera de los liberales.

Uno ve que hay banderas diferenciadas dentro de la Alianza y creo que un mérito grande es, en menos de un año, haber ido construyendo una unidad, si bien sin la fortaleza y tiene una fragilidad grande todavía, poner un poco en segundo plano nuestras propias ideologías, nuestros propios intereses y aportar por el país, que es un país que se desangra y, entonces, cada uno aporta positivamente desde su perspectiva para sumar antes que restar en la solución de los problemas.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

UN OBISPO CREADOR DE POBRES:
Fernando Lugo sólo demuestra hasta ahora afinidad con exponentes del más impío neoliberalismo, como Felipe Calderón o Alvaro Uribe. ¿No hubiera sido más apropiado el apodo de “Obispo creador de pobres”.
Se habló de Fernando Lugo como un “obispo de los pobres” plagiando el mote que se le daba al original, Arnulfo Romero, asesinado por la derecha en El Salvador.
La falacia fue difundida desde un equipo de serviles escribientes con un extenso prontuario sirviendo a la ultraderecha anticomunista y mafiosa de Paraguay, donde brillan con luces propias personajes como Ausberto Rodríguez y Julio Benegas.
El mesías marxista, supuesto teólogo de la liberación, en realidad era un sobrino de un agente de la CIA, emparentado con directivos de USAID, cuya principal fuente de soporte político y financiero provenía de la embajada norteamericana ocupada por el embajador anticubano James Cason.
Para conocer la verdad de lahistoria, cómo la alternancia del poder en Paraguay fue una operación fuertemente apoyada por el complejo IAF-NED-USAID derivado de la CIA, basta ver a quiénes puso en el poder: a una caterva de socialdemócratas financiados desde hace mucho tiempo por la embajada norteamericana de Asunción, y funcionarios de ONGs subsidiarios de las dádivas de los centros de poder mundial.

En el sitio web http://www.financiamientopolitico.org.py/V2/integrantes puede verse una nómina parcial de ellos, todos soportes del obispo de los pobres y teólogo de la liberación Fernando Lugo. También se puede corroborar en el sitio el auspicio que reciben de USAID.

Quien dijo que sería un gobernante de izquierdas, lo primero que hizo fue nombrar a un agente del FMI para dirigir la economía, el ministro de Hacienda Dionisio Borda, quien sólo anuncia cambios neoliberales, aumentos de impuestos a los cuales no acompaña un aumento del gasto social.

Dijo que era un teólogo de la liberación tercermundista y obispo de los pobres, siendo apenas un ejemplo más de candidatos financiados, inspirados y sufragados desde Washington, cuya primera obra en el poder fue disparar una campaña anti-sandinista continental, por intermedio de una de sus ministras, la personera del Fondo Nacional para la Democracia de Estados Unidos (NED) Gloria Rubín.
Ubicó como canciller a un personaje que afirma que Estados Unidos no es imperialista, y a un vice-canciller favorecido con donaciones en dólares por la embajada norteamericana, que hizo su promoción política como directivo de una ONG.
Una desilusión generalizada ha ganado los ánimos de los paraguayos, que ya han empezado a manifestarse pidiendo renuncias.Uno de los principales blancos de críticas es el ministro Dionisio Borda, quien sólo pide recortes y despidos, pero no aumenta gastos sociales.
Lejos de la bonanza económica prometida para todos, cientos y hasta miles de paraguayos hoy están en la calle, para que otros ocupen su lugar en premio a su obsecuencia y adulonería manifestadas hacia el clérigo-presidente, el nuevo supremo único líder.
Los reclamos callejeros de los nuevos desheredados, expulsados por los adulones del obispo de sus puestos de trabajo, están a la orden del día.

Hace unos días, como corolario, el gobierno asesinó a un campesino en un violenta represión a sin tierras, y varios referentes sociales que apoyaron al obispo deslizaron sus primeras críticas.

En materia de política internacional, los personeros de la derecha y del Consenso de Washington que se disfrazaron de izquierdistas en Paraguay, empiezan a mostrar su verdadera cara.

Además de acudir a rendir pleitesía a George W. Bush, se han organizado peregrinaciones del clérigo-presidente al narco-presidente Alvaro Uribe, y al derechoso y fraudulento Felipe Calderón, todos exponentes del más impío neoliberalismo. ¿No hubiera sido más apropiado el apodo de “Obispo creador de pobres”..