lunes 7 de abril de 2008

A Venezuela con la SIP 02

Los proscriptos

Enrique Vargas Pena

Leopoldo López es el alcalde del municipio de Chacao, uno de los que compone la administración de Caracas, capital de Venezuela, el hombre que dio la bienvenida a la Asamblea de la SIP que se desarrolla en la ciudad.

El alcalde es muy joven, nació en 1971, y es, según las encuestas, uno de los más populares líderes opositores al presidente Hugo Chávez. En funciones desde el año 2000, fue reelecto en el cargo por dos períodos consecutivos (2000-2004 con el 51% y 2004-2008 con el 81%).

Tiene una expectativa de voto superior al setenta por ciento para las próximas elecciones municipales de 2008, a las que quiere concurrir para competir por la intendencia general de la capital venezolana, un cargo de mucho mayor proyección política.

A pesar del apoyo popular, López ha sido inhabilitado para candidatarse por la Contraloría venezolana por haber realizado, en el ano 2003, dos reprogramaciones presupuestarias, práctica común en la administraciones locales venezolanas, tanto como en la administración paraguaya.

La inhabilitación priva a la ciudadanía caraqueña de opciones opositoras y deja prácticamente solos, y seguros del triunfo, a los candidatos oficialistas.

López no es el único líder político inhabilitado de ese modo. Trescientos ochenta otros referentes políticos sufren la misma suerte, quedando proscritos para la actividad política por cinco anos.

La democracia venezolana, dijo López ante la Sociedad Interamericana de Prensa, produce así notables victorias electorales del oficialismo, que se presenta a las elecciones sin competencia real, al efecto de poder mantener en el mundo la imagen de que en Venezuela hay pluralismo.