lunes 15 de octubre de 2007

Duarte Frutos, candidato a senador

Por Enrique Vargas Peña

“El Presidente de la República y el Vicepresidente no pueden ejercer cargos públicos o privados, remunerados o no, mientras duren en sus funciones. Tampoco pueden ejercer el comercio, la industria o actividad profesional alguna, debiendo dedicarse en exclusividad a sus funciones”.

Lo anterior es el texto del artículo 237 de la Constitución paraguaya de 1992 que, aparentemente, no requiere de aclaraciones: el presidente solamente puede dedicarse a la presidencia, la administración general del país debe ser su única atención.

Sin embargo, como ya lo hizo en marzo de 2006, cuando asumió la jefatura del Partido Colorado, el presidente Nicanor Duarte Frutos pretende dar otra vez una interpretación elástica de la Ley Fundamental, esta vez para dedicarse también a ser candidato a senador nacional para las elecciones.

Existen, además, otras disposiciones constitucionales que hacen extraño el propósito del presidente.

“No podrán ser electos senadores ni diputados los ministros del Poder ejecutivo; los subsecretarios de Estado; los presidentes de Consejos o administradores generales de los entes descentralizados, autónomos, autárquicos, binacionales o multinacionales, los de empresas con participación estatal mayoritaria, y los gobernadores e intendentes, si no renuncian a sus respectivos cargos y se les acepta las mismas por lo menos noventa días antes de la fecha de las elecciones”, dice el artículo 198 de la Constitución que, aunque no habla del presidente específicamente, establece un criterio general para las candidaturas, el de que los empleados del pueblo en funciones deben renunciar para poder candidatarse al Senado al menos tres meses antes de las elecciones (la fecha sería el 20 de enero de 2008, si es que no se consideran las elecciones internas de los partidos políticos).

Y el artículo 189 de la Ley Fundamental dispone que: “los ex presidentes de la República, electos democráticamente, serán senadores vitalicios de la Nación, salvo que hubiesen sido sometidos a juicio político y hallados culpables. No integrarán el quórum. Tendrán voz pero no voto”, mostrando que el presidente Duarte Frutos no necesita competir electoralmente para estar en el Senado pues será miembro nato y vitalicio del cuerpo a partir del 15 de agosto de 2008.

El presidente Duarte Frutos está forzando la Constitución porque desde el Senado podrá dar peso institucional a la presidencia del Partido Colorado que ejercerá apenas termine su mandato presidencial (es presidente con permiso de la Asociación Nacional Republicana) para dirigir desde allí y a través de Blanca Ovelar, en caso de que esta gane las elecciones, los destinos del Paraguay y, de paso, asegurarse que las numerosas irregularidades que cometió en el ejercicio del poder no lo lleven a la cárcel, gracias a la inmunidad parlamentaria.